Las verdades incómodas de las promesas de producto: todas suenan exactamente igual.
I
Estimado marketer emprendedor, hay algo que me inquieta... y sé que a ti también.
Mira el panorama: casi todo el mundo está escribiendo su página de ventas con ChatGPT, y el gran problema es que todos terminan sonando exactamente igual, como robots clonados de la misma fábrica.
El sangriento océano rojo de la competencia los devora vivos, simplemente porque no están devorando ni aplicando los conceptos sagrados de Seth Godin acerca de la importancia crucial de diferenciarse… o perecer en el intento.
Es por eso que me he animado a analizar y poner sobre la mesa algunos ejemplos reales sobre el concepto creativo. Trataré de hacerlo con la mayor creatividad posible y, si por alguna razón fallo, ¡que conste en actas que lo he intentado con el corazón en la mano!
II
Mira tú, que hay túneles de venta del montón flotando por el océano digital.
Todos ellos parecen engendrados por el mismo vientre de hojalata.
Pero, ¿cómo es que nos podemos diferenciar en medio de tanta uniformidad?
Hace un tiempo escuché a un gran copywriter español decir una verdad lapidaria: “O te diferencias por producto, o te diferencias por tu forma de comunicarte”.
Esas palabras hicieron un eco profundo en mí, y estoy seguro de que también están resonando en ti ahora mismo ;>.
Seamos sinceros: hoy en día, lograr una diferenciación por producto es sumamente difícil. No hay nada nuevo bajo el sol; casi todo lo que imaginas, ya existe en el mercado.
Sin embargo, diferenciarte por la forma en cómo te comunicas, eso sí que es 100% posible y está al alcance de tus manos.
¿Qué hace falta para lograrlo?
Absolutamente nada de presupuesto, solo una buena dosis de creatividad.
III
Ahora bien, seguramente los miles de anuncios tan idénticos, con sus mismas promesas de siempre y que suenan exactamente igual, ya te han llegado a desesperar, ¿a que sí?
Me refiero a esos ganchos tan quemados como:
“Convierte tus campañas en Facebook Ads en una máquina de clientes listos para comprarte”.
¡Epa!
O este otro clásico del internet:
“La estrategia oculta que permite a madres solteras y empleados facturar más que ejecutivos sin salir de casa”.
Hace unos años, este tipo de titulares en las páginas de ventas funcionaban de maravilla.
Hoy, ya no.
Hoy todo vuelve al mismo color gris de la monotonía.
Y esto me recuerda muchísimo a los anuncios de la teletienda de aquel entonces, en los que al principio todo sonaba a nuevo, mágico y sorprendente. Hasta que se repitió tanto el libreto que ese tipo de textos se desgastó por completo, y pasó de ser una promesa atractiva a sonar como un chirrido mecánico y abrumador en los oídos del consumidor.
IV
Pero, bien…
~ El público se ha cansado porque cada día le saltan anuncios al ingresar a cualquier sitio web, y con solo leerlos cinco segundos, ya sabe que es uno más del montón. ¡No sorprenden!
~ Las audiencias están completamente saturadas. Solo es cuestión de que entres un rato a tus redes sociales y mires los anuncios para que sepas con total claridad de qué te estoy hablando, chico.
~ Además, los infoproductos hoy en día son vistos con desconfianza, muchas veces tachados de “vendehumos”. Ya no gozan del respeto y el brillo que tenían antes.
~ Y ese viejo y fiel estilo de la teletienda... simplemente ya no gusta. ¡Diablos! Parece que se han olvidado por completo del sagrado factor de diferenciación.
V
Mientras tanto, los costos publicitarios cada día están más caros; hasta parece que van a rozar las nubes, mientras las ventas andan por los suelos.
No despegan, sobre todo con esos textos que parecen arrancados fríamente de una plantilla de Inteligencia Artificial.
No hay innovación. Solo hay una copia fiel de lo mismo, proveniente, según parece, del vientre de un androide cruzado con una especie de ineficaz dron.
Sin embargo, todavía se continúa en el mercado con ganchos quemados como:
“Vende High Ticket como cancha”.
“Alcanza la libertad financiera sin salir de la cama”.
Es decir, la ABSURDA CONCLUSIÓN a la que se llega en este mundillo es que... como hay mucha competencia, la única forma de destacar es prometiendo la luna y las estrellas.
Pero así se hace, sí, y el tremendo error está en el “cómo”.
Y es que siguen sonando exactamente a esos anuncios de la teletienda de trasnochada que, si mal no recuerdo, pasaban a las 3 de la mañana por la televisión abierta.
Se les ha dicho a los creadores de infoproductos —sin ninguna maldad, solo con la inocencia que otorga el desconocimiento— que prometan algo potente y listo. Sin sospechar en ningún momento que, al hacerlo de esa manera tan genérica, están actuando bajo el mismísimo cielo del error.
¡Eso debemos cambiar!
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LEOnardo AMAraldo DELgado
PsicoMarketer Online & Copywriter Marketer
